Booktrailer "La gran paroniria"

25.8.11

Tritón --- Capítulo 5







Capítulo 5


—Así es, portamos cerca de 80 cabezas termonucleares a bordo —espetó Jim a un cariacontecido Ray.
            —¿Olvidas que ya hemos utilizado una docena? —apostilló Ruslan.
            —¿Disfrutas matizándome? —intentó dar un empellón a su compañero, pero éste se zafó y comenzaron a menear los brazos uno contra el otro como si fuesen críos de guardería.
            —Perdonad, chicos —hizo una pausa hasta que los dos le prestaron atención—. ¿No hay peligro de que exploten esas bombas?
            —Eso se supone que hacen, tío. Explotan en un compartimento controlado electromagnéticamente y la energía de la explosión es la que impulsa a la nave y la hace entrar en velocidad de crucero —respondió Ruslan, aún enzarzado en una guerra de collejas con Jim.
            —¡Genial! Ya me quedo mas tranquilo —Ray hizo un gesto que acompañó al sarcasmo de su afirmación—. ¿Y cuál es la velocidad de crucero?

9.8.11

Tritón --- Capítulo 4







Capítulo 4



Jack Gleen nació en Madison, cuando esa ciudad aún existía.
Como todos los pocos oriundos que quedaban de aquella, otrora capital de estado, se consideraba un hombre duro. Y no sólo por su aspecto rudo y vigoroso.
El comandante de la Mariner 100 estaba ya curtido en todo tipo de situaciones de las que había mamado, directamente, de una gran ubre, repleta de temple y de sangre fría. Desde muy joven, y tras ver morir a sus padres en el atentado terrorista de Wisconsin, donde cerca de cien mil personas perdieron la vida hacía más de medio siglo, decidió alistarse en el ejército de los Estados Unidos.
Tras una larga y esforzada preparación, combatió con éxito durante tres años en la guerra del Gobi, que a la postre, fue el último gran conflicto humano. Sus méritos militares valiéronle para ascender con facilidad de rango, y pronto fue elegido como tripulante de varias misiones espaciales de rescate, con el incipiente apogeo de la astronáutica.

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